jueves, 20 de septiembre de 2018

La mirada de la ausencia. Ana Iturgaiz.

Buenas tardes Readers!!

¿Qué tal, cómo lleváis la vuelta a la rutina? Para ayudar a sobrellevar la vuelta al cole hoy os traigo un libro de una calidad excepcional: La mirada de la ausencia, de Ana Iturgaiz. El libro está editado por Roca en tapa dura y tiene 381 páginas que os harán disfrutar del asedio carlista de la ciudad de Bilbao en el s. XIX.

Javier lo ha dejado todo atrás para ir en busca de su sueño, ser fotógrafo. Para él sigue habiendo magia en poder reflejar la realidad con cada imagen que captura para siempre. Hacer recuerdos permanentes, pero no quiere quedarse solo en eso, en hacer retratos de familias bien, quiere convertirse en un gran reportero, llevar las imágenes de la batalla a las casas de la gente, el barro, el sufrimiento, la sangre... todo lo que los grandes políticos no ven desde la seguridad de sus despachos. De momento ha conseguido trabajar en el estudio fotográfico del padre de su novia. Su novia, Mercedes, con la que le une una serena camaradería, es un buen partido, un elemento para su ascensión social, un paso más en la dirección adecuada. Creen que se aman, pero ¿lo hacen? Para ayudarse en el sustento diario y ganar unos reales extras Javier tiene otra ocupación mucho más discreta. Hace fotos de señoritas ligeras de ropa en posturas provocativas que vende entre los caballeros mas distinguidos de la sociedad de Bilbao.

La situación en la ciudad no es favorable, a los continuos enfrentamientos entre liberales y carlistas dentro de la ciudad se une el estado de sitio. El Pretendiente como lo llaman los liberales está a las puertas de la ciudad y comienza un duro asedio que deja sin apenas alimentos ni medios de subsistencia a la gente de la ciudad. Para la gente que vive en los caseríos de las poblaciones cercanas tampoco es fácil. Tienen que mantener a las milicias que esperan para entrar en combate mientras las movilizan, y ver como se comen sus víveres y se llevan sus animales.

Inés camina preocupada, la han despedido de la casa en la que servía y no sabe como va a mantener a su abuela y a su hermano Ignacio. La abuela, que cada día está mas ausente y ha comenzado a confundirla con su madre, fallecida hace años. Y su hermano, que con la inmadurez de sus diecisiete años está loco por alistarse en el ejército carlista y que no para de enfrentarse con su vecino, el señor Francisco, liberal convencido, y apoyo de Inés en los momentos difíciles. Inés perderá literalmente el sueño, no sabe como mantener a su familia, y a su cabeza viene una idea al recordar las vergonzantes imágenes de señoritas ligeras de ropa que descubrió en casa de su señora. Hay que echare valor a la vida y comer, pero, ¿quién hará esas fotografías?

La mirada de la ausencia es un relato vívido del asedio carlista a la ciudad de Bilbao en el año 1874. Las descripciones están muy logradas, y de repente pareces encontrarte bajo el asedio de los cañonazos carlistas. Los personajes tienen mucha fuerza, especialmente Inés y Javier. Inés con una tenacidad y una valentía que le hacen mirar siempre hacia adelante en la vida. y Javier, cuyas ideas vanguardistas  y pensamiento crítico retratan el perfil de ciudadano que hace que las sociedades avancen. Además hace gala de una conciencia social digna de mención. No todo vale.

Me ha gustado mucho la forma de narrar de la autora, que con una cadencia sencilla y fluida, te introduce de lleno en la historia y no te da un respiro de principio a fin, haciéndote sentir como tuyos los desvelos de sus protagonistas. Sus problemas familiares, podrían ser los de cualquiera incluso hoy día. Todo ello dentro de un marco histórico retratado de forma realista y cercana. Por cierto, el título del libro da mucho que pensar en relación con la historia.

LA MIRADA DE LA AUSENCIA, OCHO Y MEDIO.

PD: No caigáis en la tentación de haceros unas fotos sugerentes. Os recuerdo que en el s. XIX no había móviles.

miércoles, 29 de agosto de 2018

Todos los veranos del mundo, Mónica Gutiérrez.

Hola a todos!!

Agosto va tocando a su fin, otro verano que se acaba.

¿Lo atesoraréis como uno de los larguísimos y azules veranos de vuestra infancia? A la vuelta de la esquina están la vuelta al trabajo, al colegio, la vendimia... Y eso es lo que os traigo hoy, para que aprendáis a vivir en un eterno verano al sol, que decía la canción. Vamos a hablar de Todos los veranos del mundo, de Mónica Gutiérrez. El libro cuya portada ya levanta el ánimo está editado por Roca Editorial en tapa blanda y tiene 204 páginas.

Helena vive pendiente del reloj, de sus trajes oscuros de abogada, de sus calcetines negros que le aportan sobriedad, profesionalidad. De sus tirantes moños de competitiva solvencia legal. De su distante novio, el juez Dredd (perdón, Jofre) con el que va a casarse en breve. Todo está organizado, todo en su sitio, no hay nada fuera de lugar, su vida es metódica, rutinaria, sin sobresaltos, sin colores. Y ella piensa que está bien.

Lo que no está tan bien es llegar a la casa de tu niñez, donde fuiste tan feliz, y ver que tu madre la ha convertido en una especie de academia rural de cocina para pijos. Con un hada sonriente que la recibe al llegar y que cuando no está en el mostrador de recepción debe andar por cualquier convención de hadas, junto a Campanilla y las demás. Eso haría a cualquiera sentirse fuera de lugar, más aún si te cruzas con un completo extraño, el señor "Eduardo Mendoza" que con un aire perdido y despistado se pasea por toda la parte privada de la academia que es de la familia. Si para colmo llevas mucho tiempo sin pasar las vacaciones con tu familia, y piensas que no sabes como lo aguantarás y que no te prestan la suficiente atención tendremos el verano completo.


No está bien que tu madre haya seguido adelante y haya modificado la casa de tu infancia sin consultarte ¿sin consultarte? ¿O es que no estabas pendiente de tu familia...? No está bien que vayas a casarte al final del verano y no tengas vestido de novia... ¿pero qué es peor, no tenerlo o que nadie te haya preguntado por el? No está bien que tu hermana Silvia, la activista de Greenpeace haya llegado con el hacha en alto, dispuesta a soltar hachazos a diestro y siniestro. No está bien que llegue también tu hermano Xavier, el famoso escritor, con tus dos sobrinos Anna, de 12 años y Miquel de 6 y que se esté separando de su mujer. Además, no sabes como tratar a los niños. ¿Y sabéis que más no esta bien? No está bien que vayas a comprar unas flores y un vikingo de dos metros te quiera cobrar mucho más que a otros clientes, te amedrante y te haga llorar en la floristería...


Y lo peor de todo, no está bien que su padre no esté. Que los dejara solos a su mujer y a sus hijos, él, que era el que daba los abrazos, los besos, el cariño y la comprensión y que lo llenaba todo de alegría y de energía, de buenos olores como los que traía siempre que venia de su fábrica de galletas. Aún lo pueden oler, a limón y canela... 

No, definitivamente no está bien. Nada está bien. Parece que no todo está tan en su lugar ni tan controlado en la vida de nuestra Helena como ella pensaba.

Para compensar, el universo a veces también hace cosas buenas. Por ejemplo, han abierto una nueva librería en el pueblo, "La biblioteca voladora". El propietario es el ratonil, educado y british  señor Strenge. Que además de tener siempre una buena conversación literaria esperando, la acompaña del té (un fuerte y aromático Earl Grey sin azúcar y con una nube de leche) y de unos bollos "delicious". Están Antonio y Milagros, que regentan el bar del pueblo, y que la conocen de toda la vida y llevan tanto tiempo juntos que hasta se parecen físicamente. Y además está Marc. Su compañero de juegos de todos los veranos de su infancia, Marc, que la cogía de la mano para perderse entre las calles, riachuelos y escondrijos de Serralles, para ser felices, para volar, Marc que la llama Wendy...

Todos los veranos del mundo es una novela de lectura rápida, pero creedme, querréis hacerla durar. Los capítulos son cortos y llenos de sentimientos y emociones, hay de todos, buenos y malos, lo normal en la vida. Hablando de vida, la de Helena llega al pueblo hecha unos zorros por muchos motivos y página a página iremos viendo como las diversas piezas del puzle van encajando y vuelve a encontrarse poco a poco. El género es feelgood, y francamente, se agradece un libro así de cuando en cuando, sobre todo cuando se lee tanta novela negra, es una forma de respirar aire fresco, reconciliarse con la vida y cargar las pilas de cara al nuevo curso que comienza, como siempre, después de cada verano. El que éste haya sido uno de los que se atesoran o de los que se olvidan ha estado en vuestra mano de un modo u otro. 

TODOS LOS VERANOS DEL MUNDO, NUEVE.

PD: Si un vikingo te regala flores, es que no es Thor...





miércoles, 22 de agosto de 2018

Devotio, Massimiliano Colombo

Buenas, ¿Cómo va el verano?

Hoy os traigo una novela histórica, Devotio de Massimiliano Colombo. Está editado por Ediciones B en tapa dura y tiene 444 páginas.

Devotio cuenta la historia de la lucha de Roma para dominar el resto de territorios de la península . Estamos en el Siglo III a.C. Ante el avance de Roma, los pueblos enemigos crean una alianza para frenar el poderío romano. Estos pueblos son los sammitas, los umbrios, los etruscos y los galos. Todos valientes guerreros y que se valdrán de todas las artimañas posibles para lograr su fin.

Ante esta difícil situación el Senado romano elige a dos cónsules para llevar a las tropas romanas a la victoria, Fabio Máximo  Ruliano y Publio Decio Mure.

El primero, Ruliano, un viejo cónsul que cuando pensaba en retirarse a su villa romana se ve de nuevo requerido por la República para volver a ser elegido cónsul y poder junto al cónsul Mure luchar por Roma contra los pueblos enemigos. Máximo artífice de la estrategia del ejercito romano que los llevará bien a la dominación del resto de la península Itálica o bien al más deshonroso de los fracasos.

El segundo, Publio Decio Mure, es mucho más joven, también varias veces nombrado cónsul. Viene de una larga estirpe de exitosos soldados romanos, el mayor de todos su padre, que es honrado como un héroe por la ciudad de Roma, al ofrecerse como sacrificio a los dioses a través del ritual de la devotio a cambio de ganar la batalla. Ese peso siempre ha estado sobre su hijo, que ve como una sombra alargada tanto la heroicidad de su padre como la falta de este en su infancia. Algo que intenta que no pase con la siguiente generación encarnada en su hijo mayor. Su esposa Julia se encuentra embarazada al inicio de la historia.

Otro personaje interesante es Mamerco, un soldado que se enrola en la legión ávido de venganza por la matanza perpetrada en su familia por los pueblos bárbaros, se hará pasar por espía entre ellos para obtener información que favorezca a Roma.

Entre los bárbaros podemos citar a Gelio Ignacio, caudillo sammita y creador de la liga itálica, una alianza de diversos pueblos para enfrentarse al poder en auge de Roma. Larth de los Thefrinai, comandante de los jinetes etruscos mandados a ponerse de acuerdo con los guerreros senones. Thucer, guerrero umbro, hijo de Kuretus, noble umbro de la ciudad de Tifernum, que ve como las intrigas entre las distintas facciones que apoyan a los clanes se le roban prácticamente todo su futuro.

La novela está bien escrita, los personajes de Mure y Mamerco son los que están mejor trazados y con los que más he disfrutado en la historia, especialmente por la mochila emocional que ambos llevan a sus espaldas. Tengo que decir que la novela no me ha convencido del todo porque se centra mayormente en estrategia militar y en como se van desarrollando las batallas, lo hubiera disfrutado mucho más si se hubiera centrado en la vida y vivencias de los distintos personajes. Eso si, hará las delicias de los amantes de las batallas históricas, parte sobre la que está muy bien documentada, con una cantidad de datos apabullante.

DEVOTIO, CINCO.

PD: Me quedo sin duda con Santiago Posteguillo. De largo.


miércoles, 15 de agosto de 2018

La ciudad de las tres catedrales, Jordi Verdaguer


Buenas a tod@s!!
Hoy os traigo una novela histórica muy fresca, La ciudad de las tres catedrales de Jordi Verdaguer. Está editada por Almuzara en tapa blanda y tiene 396 páginas.
Nos encontramos en Barcelona en el s. XIII. Tres bravos guerreros, héroes de las Navas de Tolosa y de noble cuna llegan a la ciudad en tiempos tumultuosos. Estos tres nobles caballeros son Dalmacio Creixell, catalán de noble estirpe, muy orgulloso, y enamorado de la problemática Brianda Rodríguez. Cabeza Brava, noble castellano, que está enamorado de la Infanta Doña Berenguela, que también será un personaje crucial de esta historia. Y José de Azagra, hijo del Señor de Albarracín, vasallos de la Virgen y de ningún otro rey o señor.
Las eternas luchas de poder entre los distintos reinos de la península y las intrigas palaciegas están en su máximo apogeo en la ciudad de las tres catedrales, la Seu, o la catedral de los ricos, la catedral del Mar, o de los pobres y la catedral de los dominicos, donde ejerce su poder el hábil y despiadado Fray Raimundo de Peñafort. De gran ascendencia en el gobierno del reino y enfrentado al valido del rey Pedro II de Aragón, el príncipe Hayzam, que despierta los recelos del pueblo por su condición de judío.
Añadido al contenido histórico donde personajes reales se mezclan con otros de ficción se suma a esta historia un elemento de misterio, una serie de asesinatos están teniendo lugar por toda la ciudad de Barcelona, el pueblo está asustado y Fray Raimundo se aprovecha de la situación y la encauza en contra de los judíos que viven en la judería. El culpable inicial de esta serie de crímenes es el golem, una monstruosa criatura que solo pueden crear los que tienen conocimiento de la piedra filosofal. Conocimiento por el que mataría Fray Raimundo de Peñafort.
La novela tiene una mezcla inusual, misterio, fantasía y la parte histórica. Su lectura es ágil y rápida.  En principio también llaman la atención algunos giros poco comunes del lenguaje, aunque enseguida te haces a la forma de escribir del autor. Los personajes femeninos reflejan la dureza de la condición femenina en esos años, en los que la única utilidad de las damas de noble cuna era dar descendencia para continuar las dinastías, o servir como meros objetos de intercambio para sellar acuerdos entre casas reales. Las que no eran de noble cuna se limitaban a sobrevivir. Quiero resaltar a Berenguela y Maria de Montpellier entre las reinas, mujeres denodadas y capaces de todo por el bien de sus hijos. Tambien Constanza, Brianda o la bella bailarina Nur.
Entre todos estos personajes de alta alcurnia cae Hernán, un pobre huérfano al que trasladan del convento en el que se había criado feliz, a los dominios del tenebroso Fray Raimundo donde su existencia cambiará para siempre.
La novela merece la pena, la historia es buena y a pesar de que a priori resulte desconcertante encontrar un Golem en la trama, al final cuadra perfectamente por la forma en la que está tratado. Las intrigas de las cortes, y las argucias de nobles y validos para tener a los reyes entretenidos con sus vicios y que no molesten a sus objetivos de gobierno quedan también muy bien reflejadas. En definitiva, como novela histórica cumple perfectamente su función, entretiene y gusta.
Como un pequeño pero decir que no me ha convencido la forma en la que se introduce y se remata la historia, ya que no le he visto finalidad, lo que vienen a ser en el libro el prólogo y el epílogo. Pero todo el cuerpo, que es el 99 por cierto del libro lo he disfrutado.
LA CIUDAD DE LAS TRES CATEDRALES, SIETE Y MEDIO.
PD: Hay temas que no cambian por muchos siglos que pasen... no aprendemos.

lunes, 13 de agosto de 2018

Arderás en la tormenta, John Verdon.

Hola a tod@s!!

¿Qué tal va el verano? Yo os escribo con el rumor de las olas de fondo. Hoy os voy a hablar de Arderás en la tormenta, de John Verdon. Está editado por Roca Editorial en tapa blanda y tiene 501 páginas que os harán morderos las uñas.

Esta novela es la sexta entrega de la serie del detective de policía retirado David Gurney, aunque puede leerse de forma independiente como suele ser habitual en estos casos.

En esta ocasión nuestro "querido" Sheridan Kline, fiscal del distrito se pone en contacto con Gurney para solicitar su ayuda en un caso muy delicado. En White River la situación está a punto de saltar por los aires como un polvorín. Con una población racialmente muy polarizada y con el aniversario del asesinato de un motorista negro por un policia blanco en el horizonte Sheridan quiere pisar sobre terreno seguro, y nadie mejor para eso que Dave Gurney.

Gurney se une a la investigación de la que también forman parte el jefe de policía de White River, el inflexible Dell Beckert. Su segundo al mando, Judd Turlock. El alcalde Dwayne Shucker. El sheriff Goodson y Mark Torres, que es el jefe de investigación del homicido. Muy pronto Gurney se da cuenta de que la investigación parece "algo" sesgada. Dave llama a su colega Hardwick, especialista en obtener información (si además esta información sirve para molestar a los poderosos mejor que mejor) para que le eche una mano.

La situación, tensa de por sí en White River acaba por explotar con el asesinato de un policía por un francotirador y la aparición de los principales sospechosos de esta muerte, torturados y sin vida en un parque infantil. Por si fuera poco, los sospechosos eran los principales líderes, junto con Blaze Lovely Jackson, de la UDN, una organización que lucha activamente por los derechos de la gente de color. Lo que acaba produciendo saqueos, manifestaciones con discursos incendiarios e incluso incidentes con incendios incluidos.

Por si faltaba algo para echarle más leña al fuego, los buitres de la telebasura de RAM TV. A mayor nivel de agresividad y altercados violentos, más anunciantes y mas negocio. Dinero al fin y al cabo.

Para los que no conozcáis a Dave Gurney os diré que fue detective en la policía de Nueva York, y actualmente está retirado en su casa de campo de Walnut Crossing con su esposa Madeleine. Cercano a los cincuenta, muy reflexivo y callado, su forma de trabajar es buscar los detalles que no cuadran, que no tienen sentido, y tirar del hilo desde ahí, y creedme, se le da muy bien. Lo que no se le da tan bien son las relaciones. No con su mujer, con quién a través de los años su entendimiento ha ido in crescendo, ni con sus semejantes, colaboradores o amigos, sino con su padre en su momento y ahora con el hijo que le queda vivo. El trauma por el que no sobrevivió lo lleva aún por dentro.

Madeleine es todo lo opuesto a David, sufre mucho porque su marido no comparte sus aficiones y parece que solo vive para sus casos policiales y no para disfrutar de la vida con ella, cosa que pensaba que pasaría al retirarse, pero no ha sido así. La transición de la vida activa al "retiro" no está siendo sencilla, lo que provoca roces en la pareja. Kyle es su hijo mayor, fruto del primer matrimonio, Gurney no lo comprende, lo ve demasiado superficial y solo preocupado por triunfar en la bolsa o como estudiante derecho.

Hardwick es el contrapunto de Gurney, ni reflexivo, ni educado, ni paciente... le encanta hacer bromas fuera de lugar, las malas maneras y es un hombre de acción y que siempre dice lo que piensa, con ciertos problemas con la bebida, y con el orden establecido, que claro, le encanta saltarse, aunque tenga sus consecuencias. Y por último citaré a Sheridan Kline, político de cabo a rabo, siempre calculando que movimiento puede reportarle más beneficios en su carrera y pasando por encima de quién haga falta, para ponerse los méritos si hay buenos resultados o para culpar a otros si sus decisiones son equivocadas y acarrean consecuencias.

Tengo que decir que leer a Gurney ha sido un auténtico gustazo. Así, con todas las letras. Su carácter tendente a su mundo interior le hace soltar auténticas perlas de conocimiento que te pueden tener pensando durante largo rato. Su forma de dudar de todo y de dudar hasta de las propias dudas da mucho juego. Al tener su parte de infierno personal por la tragedia acaecida a su hijo hace que lo veas como una persona normal y no como el súperdetective que parece a priori. La forma de escribir del autor es cercana y fácil de leer, lo que te hace coger una velocidad muy rápida a la hora de leer y finiquitarte un libro de 500 páginas en dos días sin darte cuenta. Aunque este será de los que querrás hacer dudar.

La temática del libro es dura en sí, toda la tensión racial que sabemos que se produce realmente en muchas poblaciones americanas y que provocan saqueos, incendios, y muchos choques entre la policía y los partidarios de uno y otro bando y que no deja indiferente a nadie, polarizando una población hasta extremos insospechables está muy bien descrita. La falta de credibilidad de muchos de estos ciudadanos maltratados durante siglos en las fuerzas vivas de la ciudad y sus instituciones es palpable. El odio extremo que se percibe en el libro, especialmente por parte de las esposas de los policías asesinados es visceral y te llega muy hondo. Además, tengo que decir, que lo he pasado realmente mal en todas las reuniones de trabajo de todo el grupo que investiga los asesinatos. La tensión está tan presente que pasas un mal rato mientras lo lees, a mí se me ponía un nudo en el estómago cada vez que Gurney tenía una reunión con Dell Beckert y todos los demás. A mi modo de ver es un gran logro del autor.

Para terminar tan sólo decir que me he hecho con todas las novelas de la serie y que las estoy disfrutando al máximo durante este verano. Ya me contaréis.

ARDERÁS EN LA TORMENTA, NUEVE.

PD: Ni se os ocurra excarvar nada en vuestro jardín. No sabéis que podéis encontrar...




martes, 31 de julio de 2018

Asesinos de series, Roberto Sánchez.

Hola a tod@s!!

Para pasar esta ola de calor que comienza hoy os voy a traer un misterio que os refresque un poco y os tenga entretenidos, se trata de Asesinos de series, de Roberto Sánchez. El libro está editado por Roca.

Andrés, Marta y Rubén son compañeros de piso en Madrid. Además de compartir un espacio y sus vidas tienen otra cosa en común, su amor por las series de televisión en las que son auténticos expertos. Como de momento de eso no pueden vivir se ganan la vida de forma mucho mas prosaica. Andrés escribe prospectos para farmacias y textos para agencias de publicidad. Marta trabaja como maquilladora para una productora de culebrones. Rubén es taxista, como dispone de mucho tiempo libre a la espera de clientes aprovecha para ver todas las series que puede en su tablet. Su sueño compartido es crear una serie de televisión que sea una referencia mundial, al nivel de LOST. Pero eso es una meta a largo plazo. De momento se conforman con llevar un blog entre los tres, Asesinos de series, donde van reseñando las series que van apareciendo, al principio todos comentaban todas, pero al ser poco práctico han cambiado el sistema y cada uno se dedica a un género distinto, así cubren todas los campos.

Su suerte parece cambiar, cuando después de bombardear a distintas productoras con proyectos sobre su serie soñada consiguen que una de ellas les cite para una entrevista personal. Quieren conocerlos. Las expectativas se disparan, y empiezan a fantasear con las distintas situaciones que se pueden encontrar. Desgraciadamente la que tiene lugar no la tenían prevista, ya que les recibe el subinspector Salaberri y les hace una propuesta sorprendente. El policía les cuenta que están investigando una serie de asesinatos que están inspirados en series de televisión, les necesitan como expertos en la materia, como una especie de asesores que además ayudarán a la policía en la confección de un perfil del asesino.


A la vuelta, mientras deciden si deben aceptar o no este encargo se encuentran con todo el centro colapsado por un aparente suicidio, un hombre ha saltado desde la sexta planta de un hotel de lujo. Lo único extraño es que el fallecido no tiene ningún tipo de identificación, y el salto en sí es distinto a lo habitual. ¿Lo habéis visto en alguna serie? Si sois seriéfilos como nuestros protagonistas lo mismo os suena. Hasta aquí la historia.


Vamos ahora a trazar unas pinceladas sobre los personajes. Aparte de nuestro trío protagonista, los seriéfilos, de los que os he hablado antes, destaca también otro trío, el policial, compuesto por el subinspector Héctor Salaberri, que se infiltra en el piso de nuestros blogueros como uno más para protegerlos. Salaberri es un personaje oscuro y muy interesante. La inspectora jefe Isabel Velasco, una mujer con las ideas muy claras, a la que la vida ha llevado a tomar decisiones que no se ha planteado fríamente, vive con su madre enferma, y tiene bastante carácter, este personaje me ha gustado mucho. Y el último miembro de este trío, el agente Benítez, un agente de campo que tiene que pensar las palabras para no ofender a su jefa, pero que también es resolutivo y tiene también sus problemas personales. ¿No los tenemos todos?

Cuidado con la trama porque parece engañosamente sencilla, y si no estáis totalmente pendientes os podéis embrollar. Una vez tenido esto en cuenta, el libro se lee de forma ágil y rápida. Los asesinatos son un aliciente muy goloso para aquellos adictos a las series, porque seguro que más de uno os sonará. Además hay ciertos guiños del autor para la gente que le ha seguido en su carrera radiófonica que siempre gusta encontrar. En fin, una lectura muy amena para estas tardes largas y cálidas que nos llegan. ¿Qué mejor que divertirnos tratando de resolver una serie de asesinatos que en apariencia son irresolubles?

ASESINOS DE SERIES, SIETE Y MEDIO.

PD: Si alguien no os cae bien siempre podéis comprarle un billete sólo de ida a una isla... concretamente a Sentinel del Norte, los lectores de Asesinos de series sabéis por qué...


viernes, 20 de julio de 2018

Mujeres errantes, Pilar Sánchez Vicente

Hola a todos.

En este largo y cálido verano os traigo una historia de unas mujeres muy especiales, Mujeres errantes, de Pilar Sánchez Vicente. El libro está editado por Roca en tapa blanda y tiene 365 deliciosas páginas.

Greta Meier vuelve a su Suiza natal para acompañar a su madre durante su enfermedad. Greta no está en su mejor momento, escritora en horas bajas tras un par de libros que fueron grandes éxitos y cuyos beneficios han desaparecido en un torbellino de desenfreno, drogas y alcohol con los Magníficos, su grupo de amigos londinense. La relación con su madre nunca ha sido fluida. Bueno, lo fue una vez, cuando era niña. Pero tras una decisión que ella vio como una traición nunca volvió a ser lo mismo. Greta puso tierra de por medio, para separarse de su madre, y de su padre, aunque el cordón nunca se rompió y la sostuvo en sus peores momentos.

La enfermedad de Eloína, alías la Tiesa no tiene vuelta atrás. Exiliada por voluntad propia en Suiza, donde llegó como trabajadora de la Nestlé, decidió no volver nunca a la miseria que le esperaba en su país y decide reinventarse en la opulenta Suiza, donde se convertirá en una empresaria sacrificada pero de éxito. Todo le ha salido a pedir de boca menos una cosa, su hija. Y llegados a este punto no puede irse sin hacer una última confesión, una confesión que volverá la vida de Greta del revés y la sumirá en la más profunda de las dudas.

Para resolver estas dudas Greta decide liarse la manta a la cabeza y romper con todo, sus lazos con Suiza y con Londres, su tortuosa, adulterada y viciada relación sentimental con Hänsel, que la arrastra hasta la peor versión de sí misma y que la conduce a la autodestrucción. Decide coger las cenizas de su madre, con las que no parará de hablar durante todo el viaje y dirigirse hasta el lugar donde todo empezó, el barrio pesquero de Cimavilla, en Gijón, dónde tratará a través de más mentiras, de conocer sus orígenes y buscar la verdad sobre sí misma.

Durante este viaje iremos conociendo en profundidad a Greta y su pasado, y a través de ella a muchos personajes inolvidables:

El Padre Guillermo, al que conoceremos principalmente a través de sus cartas desde Nicaragua, donde se ha exiliado voluntariamente para hacer lo que pueda por esa gente. Es un corazón enamorado que se esconde tras un alma bondadosa. Sus cartas nos pondrán al día de las penurias de los campesinos nicaragüenses y las diferencias sociales existentes, con algunas verdades muy duras de aceptar incluso hoy día. Paul, un padre, pero de otra clase, más bien putativo. Un acomodado ejecutivo suizo de la Nestlé, de los que se escudan en que siempre miran por el bienestar de los demás. Aunque los demás siempre empiecen por uno mismo. Markus, el primer amor de Greta, joven e inconformista, con grandes ideales por los que luchar, y una imagen que es todo lo contrario de lo que unos padres quieren para su hija, ¿pero eso no pasa siempre? el amor juvenil entre Maskus y Greta no acabará bien ¿lo hace algún amor de juventud? pero dejará su huella imborrable en Greta. Del iniciático amor con Markus acabará Greta en una historia tórrida y destructiva con Hänsel, el brillante profesor, el prometedor escritor, pero también el engreído envidioso y pagado de sí mismo, el maltratador, y el que necesita a Greta como el aire que respira, porque sin ella, se ahoga, se afixia, y su creatividad de evapora y se diluye en la nada, dejándolo con un vacio enorme que llenar, ¿y que mejor que llenarlo con alcohol, sexo depravado y drogas, y por que no arrastrar consigo a su alma gemela, a su musa, a su Greta, de Hánsel y Gretel? Me dejo muchos otros personajes en el tintero que tendréis que descubrir vosotros, pero he dejado para el final a dos de los personajes más importantes de la novela, y que junto con Greta, SON la novela. Julia, La Chata Civamilla y el propio barrio marinero de Cimavilla.


Julia, conocida en el barrio pesquero de Cimavilla como La Chata, o la Chata Cimavilla, es la mejor amiga de La Tiesa, Eloína, la madre de Greta. Se crían juntas en el pobrísimo barrio pesquero del que ella toma su nombre. donde tenían que hacer maravillas para comer cada día. Era pescadera, como su madre, y antes su abuela, e iba pregonando su mercancía por todo el barrio. Ella será la encargada de ir contándole su historia a Greta, su historia que es la del barrio donde nació, se crió, se enamoró y donde ha vivido toda su vida exceptuando el par de ocasiones que emigró, a Francia por la guerra, y a Suiza en busca de una vida mejor. Ya os digo que no podréis evitar caer rendidos ante los encantos de este personaje. 


La historia se lee sola, está estructurada en capítulos que se alternan entre la vida anterior y actual de Greta, las cartas del padre Guillermo y las historias de la Chata en el humilde barrio pesquero de Cimavilla, contando la vida de sus vecinos y el desarrollo del barrio desde sus pobres inicios hasta la actualidad. Sus 365 páginas se os harán cortas para todo lo que Greta y la Chata os tienen que contar. Las injusticias que cuenta el padre Guillermo os llegarán a lo más hondo, aún no he podido borrar de mi mente a las pobres "tumbaditas" y su horrible destino. La vida tan difícil de la gente humilde, y más dura aún la de las mujeres, que perdían hijos y seres queridos y no les quedaba otra solución que aceptarlo y vivir con ello para poder salir adelante. Los grandes contrastes entre la rica Suiza y su alto nivel de vida y la miseria de barrio de una España empobrecida y sin oportunidades. 

Creo que la autora ha creado una historia potentísima, con unos personajes llenos de fuerza que te hacen pasar las páginas con ganas de saber más, sobre todo de ellas, y que describe al mínimo detalle algunos usos y costumbres de la vida y la época en la que están ambientadas partes de la novela con una  precisión digna  de las mejores novelas costumbristas. Si tenéis que leer algún libro ahora que disponemos de más tiempo para ello no lo dudéis y llevaos con vosotros a estas Mujeres Errantes, como ya os he dicho no solo no os arrepentiréis, además, disfrutaréis.

MUJERES ERRANTES, NUEVE Y MEDIO.

PD: Cuando durante este verano os toméis unas sardinas frescas en cualquier enclave marítimo no os podréis ni imaginar la historia que puede esconderse tras ellas.