martes, 15 de mayo de 2018

Río revuelto, Joan Didion

Hola Readers!!

Hoy vengo a hablaros de Río revuelto, de la autora americana Joan Didion. El libro está editada en tapa blanda por Gatopardo ediciones y tiene 312 páginas.

Estamos en el cálido verano de 1959 en California. Lily y su esposo Everett tienen un encuentro inesperado en un embarcadero, tras un disparo, que traerá graves consecuencias para el matrimonio. Un matrimonio que no pasa por sus mejores momentos. Lleno de traiciones y falsas apariencias, y una falta de comunicación absolutamente brutal en dos personas que llevan juntas más de veinte años. Este es precisamente el lapso de tiempo en el que a partir del disparo echamos la vista atrás. Donde unos jóvenes Lily y Everett están al comienzo de su relación, con un futuro prometedor a sus pies. En apariencia lo tienen todo a favor. Ambos descienden de familias de rancio abolengo dentro de la gente importante del Río, sus árboles genealógicos pueden remontarse a los primeros pioneros. Sus vidas transcurren lánguidamente, sin prisas, como baja a veces el agua del río, con un estilo de vida muy acomodado, y viviendo gracias a las plantaciones de lúpulo que son el cultivo vital de la zona. Pero a veces las aguas del río bajan tumultuosas y revueltas, y nuestras jóvenes promesas van desarrollando sus vidas entre la incomprensión mutua y las complicadas relaciones personales y familiares que marcan la vida entre la gente acomodada del río.

El libro está dividido en tres partes principales, Agosto de 1959. 1938-1959 y nuevamente Agosto 1959. A su vez, cada parte está dividida en capítulos no muy largos. Las partes inicial y final se corresponden con los momentos del disparo y la parte central, que es la más larga, nos cuenta los veinte años de incomunicación del matrimonio.

Este parece ser el tema principal, la falta de comunicación. Ambos personajes principales padecen de una fuerte indolencia, visto desde fuera es como si unos hilos que ellos mismos no comprenden los lleven de un lado a otro y a actuar de formas incomprensibles y a veces en contra de sus propios sentimientos. Aunque claro, a veces es muy difícil mostrar los propios sentimientos. Tampoco hacen nada para evitar esta desidia que marca sus vidas. Aunque a veces tomen decisiones importantes que ambos utilizarán como armas arrojadizas con las que echarse en cara sus formas de actuar.

Tengo que decir que no he sido capaz de conectar con la historia, ni he podido sentirme identificado con ninguno de los personajes. Joan Didion no ha removido mis aguas. Al contrario, las ha mantenido totalmente inmóviles, a la espera en cualquier momento de esa corriente que arrastre con todo en la historia, corriente que no ha llegado. Al menos a mí no me ha llegado.

Como puntos a favor tengo que resaltar la forma de describir la vida diaria de la gente acomodada de la época, como novela costumbrista puede tener su valor. Ver seres que se mueven como a merced del viento sin ser capaces de tomar las riendas sobre sus propias vidas tiene algo desgarrador. Pero tampoco puedes sentir empatía con quien no hace nada para remediar su destino. Otro punto a favor es la calidad de la edición. Gatopardo es sinónimo de calidad, y hay que valorar el punto de riesgo que tiene editar novelas alejadas de los cánones actuales. Estoy seguro de que mucha otra gente disfrutará de la historia, del estilo pausado y ligeramente afectado de la autora y sobre todo del tema, porque si hay algo de actualidad hoy día es la soledad y la falta de comunicación. Desgraciadamente no he sido uno de ellos.

RÍO REVUELTO: TRES.

PD: De las aguas mansas líbreme Dios, que de las otras ya me libro yo...



lunes, 7 de mayo de 2018

La tragedia del girasol, Benito Olmo.

Buenas tardes Readers!!

Hoy os voy a hablar del segundo libro de Benito Olmo, La tragedia del girasol, también protagonizado por el peculiar inspector Manuel Bianquetti. El libro está editado en tapa blanda por Suma de letras y tiene 396 páginas que rezuman novela negra de la buena. Los que hayáis leído La maniobra de la tortuga ya conoceréis al bueno de Bianquetti, ambas novelas pueden leerse de forma independiente.

Hoy vamos a comenzar con un pequeño experimento. Vamos a abrir la ventana, inspiramos profundamente... ¿A qué huele? Llega el aroma salado del mar, cargado con tintes de novela negra gaditana, porque no creo que lo haya dicho, pero estamos en Cádiz. Un Cádiz muy alejado de los tópicos de sol y veraneantes. Nos encontramos en un Cádiz negro, lluvioso, húmedo, muy bien ambientado, dónde vamos a encontrar a gente de los bajos fondos y a gente de las más altas esferas. Porque como en la anterior novela de Benito Olmo, Cádiz también es un personaje más.

No descubro nada si digo que comenzamos con nuestro querido Bianquetti expedientado, suspendido sin empleo y sueldo por una temporada y que tiene que hacer trabajos esporádicos como detective privado para sacarse un dinerillo con el que ir tirando. Se ha cogido prestado eso si, el viejo Kadett de la comisaría, que seguro que no echarán de menos y a él le hace un buen apaño. Uno de estos trabajos consiste en encontrar a Regina, una prostituta algo escurridiza y que le está dando más dificultades de las que él esperaba. Como con este trabajo no le basta, decide aceptar un encargo que le ha llegado a través del Inspector Silva, un compañero de la comisaría con el que Bianquetti ha tenido sus más y sus menos en el pasado. Se trata de proteger a un gran empresario gaditano, Carlos Ferraro, forofo del fútbol y que llega acompañado de su nuera Mary, una mujer espectacular en todos los sentidos, de esas que juegan en grandes ligas. A pesar de ser un trabajo bien remunerado este encargo tiene sus contra prestaciones, además de venir de las incómodas manos de Silva, lo que ya es un martirio, tiene que ponerse a las órdenes del jefe de seguridad del empresario, Grégory y de su gran atlátere, Caracerdo (nuestro Bianquetti es muy dado a rebautizar a la gente).

Con estas sencillas bases Bianquetti se meterá en una espiral de violencia y muertes de la que podrá resultar difícilmente bien parado. De fondo tendremos a Cristina, la paciente Cristina, que está siempre ahí para recoger los pedazos cuando el gran titán se hace trizas y que es el único rayo de luz que queda en la vida de Bianquetti junto con su hija, que vive con su ex mujer en Madrid, y con la que no habla tanto como desearía, a pesar de esos momentos de quiero y no puedo, o más bien de no me atrevo por miedo al rechazo o al fracaso como padre o como pareja. Y es que a pesar del físico exterior de Bianquetti que es imponente en varios sentidos, el interior es muy frágil cuando está relacionado con las pocas personas que de verdad le importan. Pero estos pilares fundamentales en la vida del inspector pueden no estar siempre destinados a apuntalar sus salidas de tono, sus no respuestas y su falta de comunicación. Están comenzando a resquebrajarse, como cualquier tipo de relación, hay que alimentarlas con esmero, si no, se pueden desvanecer... irse con otros vientos, a otros lugares más cálidos y menos dolorosos.

Como un destello de brillo fulgurante entra Mary en escena, elegante, sofisticada, con movimientos felinos y sinuosos que atrapan todas las miradas, toda la atención disponible de todos cuantos la rodean, como un diamante al sol. Algo llamativo que puede eclipsar fácilmente algo que es verdadero, inalterable, seguro y sobre todo, puro. Pero no siempre valoramos las cosas seguras ¿verdad?. Junto a Mary está su marido, Leo Ferraro, hijo del gran empresario. Lujo, grandes firmas, casas exclusivas en zonas residenciales inalcanzables para el resto de los mortales, cuidadas maneras, y dinero, mucho dinero. Pero hay cosas que ni todo el dinero del mundo puede comprar y Leo está enamorado, perdidamente enamorado. Eso le lleva a prácticamente suplicar protección a Bianquetti, que se meterá en la boca del lobo, más por la velada petición que se esconde tras la mirada todopoderosa de Mary, que de los insistentes intentos de su marido por protegerla. Hay quién consigue con miradas lo que otros no podrían con fortunas. A partir de aquí es cosa vuestra, tenéis los hilos con los que seguir la compleja tela de araña que Benito Olmo construye cuidadosamente, en un Cádiz opresivo y agobiante por la lluvia y la humedad que hace que la ropa se te pegue al cuerpo.

La novela se lee sola, los métodos de Manuel Bianquetti son poco ortodoxos pero muy expeditivos. Y ya conocemos su poca disposición a seguir órdenes o las directrices de otros. No en vano está suspendido de empleo y sueldo. Los capítulos son breves y la aparente sencillez de su prosa hace que te deslices por las páginas sin apenas notarlo. Las dos tramas principales de la historia se entrecruzan hasta que acaban encajando. Tan solo apuntar que nos encontramos ante un libro que huele a clásico de novela negra, de la buena, de la de siempre, de la que se respira mientras lees, que recomiendo totalmente su lectura  y que espero que Bianquetti acabe convirtiéndose en un clásico y que entre en el Olimpo de los grandes detectives españoles.

LA TRAGEDIA DEL GIRASOL, NUEVE.

"Como un girasol, condenado hasta el final de sus días a seguir el movimiento del sol que le da la vida; el mismo sol que al cabo de unas semanas se la quitará, achicharrándolo".

PD: A disfrutar del sol Girasoles!!








jueves, 19 de abril de 2018

Un extraño en casa, Shari Lapena.

Buenas Readers!!

¿Qué tal estáis? Supongo que disfrutando del sol ahora que nuevamente ha vuelto a lucir tras semanas de lluvias. Hoy os traigo Un extraño en casa, de Shari Lapena. El libro está editado por Suma de letras en tapa dura y tiene 374 páginas.

Un extraño en casa es eso que ahora ha venido a denominarse "domestic noir". Un día, al volver del trabajo Tom Krupp llega a su casa cansando de trabajar. ¿Qué espera un buen marido neoyorquino como Tom al llegar al hogar? Pues que su mujer esté acabando de cocinar una deliciosa cena y tomarla juntos en un espacioso comedor con una copa de vino para acompañar los ricos manjares que ésta le ha preparado. Los deseos de Tom se van al traste cuando se encuentra la puerta de su casa sin cerrar con llave. Es algo muy extraño. El coche de su mujer tampoco está. Cuando entra se encuentra la casa vacía, la cena a medio preparar, y el bolso de su esposa con su cartera dentro en casa. Todo parece indicar que ha salido a toda prisa. Contrariado por no encontrar lo que esperaba Tom pone a hervir pasta (no, él no tiene que preparar una elaborada cena, con eso vale) y se dedica a esperar a que su esposa vuelva. De momento tan solo está mosqueado. Comienza a inquietarse cuando pasado un tiempo razonable Karen aún no ha vuelto. ¿Y si le ha pasado algo a su mujer? su mujer, que es siempre tan razonable, tan cabal, tan predecible. Decide llamar a todos sus amigos, y cuando aún así no obtiene resultados llama al 911. Algo horrible tiene que haber pasado.

Karen se despierta en un hospital sin saber como ha llegado allí. Por lo visto perdió el control de su coche, ella que siempre es tan prudente conduciendo. No recuerda nada. Además la zona donde tuvo el accidente no es precisamente recomendable. No al menos la que se espera que frecuente una mujer de clase acomodada del estado de Nueva York. ¿Qué hacía allí? No lo sabe... ¿O si?? La policía no lo tiene tan claro. Porque la policía también está involucrada para espanto de Tom. Y sospecha que alguien no está contando toda la verdad. Menos mal que siempre pueden confiar en su vecina Brigid, la mejor amiga de Karen. Vive en la casa de enfrente, siempre tejiendo frente a la ventana, siempre observando, atenta a cualquier mínimo movimiento de la pareja. Aunque con Tom no se lleva muy bien que digamos. ¿Por alguna razón en concreto? porque... alguna habrá.

La historia tengo que reconocer que atrapa y que te mantiene interesado durante toda la novela. Los personajes están bien trazados, especialmente Brigid, digna de una película de Hitchcock  y que resulta tan inquietante. Los capítulos son cortos y fáciles de leer y la prosa en sencilla, sin artificios, en momentos diría que incluso un poco plana. La novela viene avalada por el éxito que ha tenido su libro anterior, La pareja de al lado, del que poco os puedo decir ya que no he tenido la oportunidad de leerlo. A pesar de mantenerme intrigado y de que la historia tiene algunos giros inesperados tengo que decir que simplemente cubre las expectativas. Para pasar un buen rato de intriga una tarde de domingo, o para intercalar entre novelas más densas o simplemente como lectura de evasión, que no es poco.

UN EXTRAÑO EN CASA, SIETE.

PD: ¿Hay alguien que te mira desde la ventana de enfrente??

Un saludo Room Readers.

viernes, 6 de abril de 2018

Cuídate de mí, María Frisa.

Buenas tardes.

Hoy os traigo una novela negra de esas que no te dejan respirar y que te da vueltas en la cabeza una vez la has terminado, se trata de Cuídate de mí, de María Frisa. Está editada por Plaza y Janés en tapa dura y tiene 476 páginas.

Berta y Lara trabajan en el Servicio de Atención a la Mujer en Zaragoza. Es un trabajo policial muy duro en el que tienen que investigar casos de delitos sexuales y de violencia de género.

Berta, la subinspectora, no pasa por su mejor momento, su matrimonio se está enfriando y le cuesta conciliar su vida personal con la laboral. A pesar de esto, se implica en sus casos de una forma consciente porque cree en lo que hace y en que mejora la vida de la gente haciéndolo. Su principal cometido es convencer a las víctimas de violencia doméstica para que denuncien (muy pocas lo hacen) y tratar de protegerlas y cuidar de ellas en la medida de lo posible. Además están los niños, niños víctimas de abusos a los que tiene que hacerles "vomitar" todo lo que ocultan dentro para que no se encalle y les deje vivir. Es uno de estos casos el que se le ha vuelto en contra. Un presunto abusador la denuncia a través de su blog por violencia policial. Las visitas en el blog no paran de subir para desconsuelo de Berta que se ve apabullada por las posibles consecuencias que esto pueda tener en su vida, tanto en la laboral como en la personal.

Lara, la inspectora, que oculta su pasado tras una cortina de mentiras y medias verdades, que cambia de trabajo cada dos o tres años para no echar raíces allí donde llega. Con fuertes problemas para relacionarse con los demás, ya que es la única forma de no sentir dolor, de que no te hagan daño, no implicarte con nadie. Su forma de tratar a Berta es a veces dura y despectiva aunque sus intenciones sean buenas, aún así forman un buen equipo.

Ambas están bajo las órdenes del comisario Millán, joven para ser comisario, ambicioso, calculador, con buena mano para tratar y manipular a los medios de comunicación y una máxima: los medios valen más por lo que callan que por lo que cuentan. Su pasado tampoco está del todo limpio, y está en su actual puesto porque tiene algo que purgar.

Es Millán quién las reúne para encargarles la investigación de un asesinato, el cadáver de un joven aparece totalmente calcinado. Todo se complica cuando se descubre que este joven fue el principal acusado de la violación de una menor.  El caso fue llevado por Berta y Lara y ahora temen que tras salir absuelto del juicio por violación alguien haya decidido corregir un caso en el que la justicia ha fallado.

Hasta aquí os he contado la historia muy a grandes rasgos, y espero no haber desvelado mucho. Paso ahora a compartir mis impresiones con vosotros.

La novela está narrada en capítulos muy cortos, cada uno bajo la óptica de un personaje (Berta y Lara principalmente), lo que hace la lectura muy dinámica. Esta técnica facilita el "un capítulo mas y me voy a dormir", lo que aviso, te llevará a seguir leyendo hasta las seis de la mañana, ya que la novela es altamente adictiva. El contraste entre los dos personajes femeninos que llevan todo el peso de la trama es brutal, con distintos puntos de vista en la forma de trabajar y de pensar pero que se ven obligadas a remar en la misma dirección. Los personajes están muy bien construidos, dudan (a veces de sí mismos), se equivocan, engañan, mienten, y tienen un trasfondo psicológico muy real, lo que dota a la historia de mucha credibilidad. Las formas de interactuar que tienen también son dignas de mención.

Aparte de mostrar lo duro que es el trabajo que tienen, y más para dos mujeres luchando contra prejuicios en un mundo preeminentemente masculino. Los temas de los que tratan las investigaciones son realmente difíciles de digerir, violaciones, abusos a menores, maltratos, pederastas, violencia de género, asesinatos, etc... Quiero avisar de que aunque los temas sean complicados, la autora los trata con gran sensibilidad y sin caer en el sensacionalismo o el mal gusto.

Además de que las dos tramas que se entrelazan y que llevan el peso de la novela tenemos o mas bien nos dejan entrever que hay oscuras partes del pasado que no quedaron bien cerradas y que influyen en el presente de forma decisiva en la forma de actuar de algunos personajes, no puedo ir más allá.

Para terminar, el final: APOTEÓSICO. Aparte de lo inesperado e impredecible que resulta (tenía varias hipótesis y no acerté con ninguna) es de los que da que pensar, y mucho. Os dejará un poso de inquietud del que será muy complicado que os podáis desprender en una temporada.

CUÍDATE DE MÍ, OCHO Y MEDIO.

PD: "Todas las familias felices se parecen... " ¿O no??


viernes, 23 de marzo de 2018

El color de la luz, Marta Quintín.

Buenas tardes lectores!!

Hoy os traigo una de esas historias de amor con mayúsculas: El color de la luz, de Marta Quintín. El libro está editado en tapa blanda por Suma de letras y tiene 427 páginas.

Esta historia comienza con la compra de un cuadro. Nos encontramos en la ciudad más cosmopolita del mundo, Nueva York. La gran empresaria Blanca Luz Miranda puja con ambición desmedida para conseguir una enigmática pintura de uno de los últimos genios del siglo XX, Martín Pendragón. Al mismo tiempo conocemos a la periodista que cubre la subasta, y asiste asombrada a la puja encarnizada que se lleva a cabo entre una anciana y un desconocido, y que finaliza con la batida de un nuevo récord del precio pagado por una obra de arte hasta el momento. El pintor lo merece, el cuadro más.

A nuestra avezada periodista, como no podía ser de otra manera (si no, no sería una periodista digna de ese nombre) le pica la curiosidad. Ante el oscuro futuro que se abate sobre ella en el maravilloso Nueva York (viviendo como una Carrie Bradshow cualquiera, aunque sin economía para permitirse unos Manolos) deja su trabajo en un periódico local, y su piso compartido en la Gran Manzana (su compañera de piso, Leidy, es un personaje en todos los sentidos) y se lanza a la aventura en pos de la historia que pueda esconder la anciana señora que conoció en la puja. Decide poner rumbo a España y tirar un poco del hilo.

El primer encuentro entre la periodista con ambiciones de gran escritora y la gran dama de los negocios no puede ser más gélido y a la vez, más desconcertante. Hasta que una inusitada excusa pone fin a la entrevista ante el asombro de la periodista. Una vez de vuelta a Estados Unidos, tras decidirse a olvidar el tema por completo, recibe una llamada trasatlántica que la deja atónita. Blanca Luz quiere que escriba su historia.

Y es aquí donde empieza la historia dentro del relato que Blanca Luz quiere dejar como legado vital. La parte más bonita. La vuelta al pasado, a la emoción y a la energía a raudales, al amor pletórico y a la felicidad sin límites, a los comienzos, a la juventud en definitiva. Conocemos a una joven y bonita Blanca Luz, que vive con su hermana y Don Francisco, su entrañable papá. Un hombre apacible, enamorado de la pintura, que le trajo grandes alegrías y una gran desgracia. La que asume cada noche contemplando un retrato colgado de la pared, lleno de melancolía por lo que no supo hacer, por lo que no supo ver. Para ganarse la vida, y ante la tesitura de no volver a coger los pinceles,  Francisco Miranda regenta un estudio de pintura donde enseña a futuros artistas. La casualidad hace que su destino y el de Martín se crucen. Un albañil sin futuro, dotado de una genialidad desmedida para el arte pero que jamás se ha planteado pintar. Martín, que tiene una relación muy difícil con su padre, se acoge bajo el ala protectora de Don Francisco como pupilo, casi como un hijo. Allí junto a Chema y Eduardo, los otros dos aprendices de artistas, descubrirá su verdadera vocación. Ocultos tras un armario, unos pícaros ojos lo observan deslizar su pincel por un lienzo en blanco.

No os voy a desvelar más de la historia, no sería justo. Ahora os voy a comentar un poco mi opinión.

Los capítulos tal vez sean un poco largos, pero una vez metidos dentro de la historia no vamos a darnos cuenta. El lenguaje, algo más complicado al principio evoluciona a grandes pasos según avanzas en la lectura y es cierto que varía según qué personajes lo utilizan. El libro arranca con una escena muy contundente, que te atrapa sin paliativos.

El amor que surge entre Martín Pendragón y Blanca Luz Miranda es tan bonito como suelen serlo los primeros amores, pero todos sabemos que no hay amor sin sacrificio. Los sacrificios en este caso los hará ella. El genio sin embargo, lo vivirá todo de otra manera, con un amor puro, inquebrantable durante años, como fuente de inspiración, como motor que gira su mundo. ¿Es esto egoísta? Probablemente si, mucho. Como veis, el libro puede dar mucho que pensar. Enredados entre la madeja que será esta historia de amor se mezclan Eduardo, el sufrido. Y sobre todo Chema. 

Chema es ese amigo que todos tenemos, que siempre está ahí, y al que muchas veces no le prestamos la atención que se merece, como si su único sentido en la vida fuera ese, estar ahí para nosotros. Siempre pasa desapercibido, y es de esos amigos que cuando se van, descubrimos que eran fundamentales en nuestra existencia. Pero claro, ya no podemos dar marcha atrás. Ya querría Don Francisco. Ya querríamos todos.

Como escritora que empieza, Marta Quintín cumple su cometido con creces. Mejorará, claro que mejorará, todos lo hacemos cuando nos dedicamos a lo nuestro, y está claro que esto es lo suyo. Los personajes son fuertes, la historia digna de película. Los escenarios, desde el estudio Miranda, hasta la comuna de artistas en París son evocadores y creíbles al cien por cien, los años difíciles de la guerra, las relaciones familiares complicadas y a veces sin sentido, como la vida misma ... Y sobre todo, un cuadro, la historia de un cuadro, y de lo que somos capaces de hacer cuando queremos y por lo que queremos. Vais a disfrutarlo seguro, porque la luz lo es todo, y el blanco querid@s, es el color de la luz.

EL COLOR DE LA LUZ, OCHO. 




viernes, 9 de marzo de 2018

La semilla de la bruja, Margaret Atwood

Buenas tardes.

Hoy os traigo un libro que me ha provocado sensaciones encontradas, se trata de La semilla de la bruja, la autora es de sobra conocida, Margaret Atwood, la canadiense nominada al Premio Nobel de Literatura. El libro está editado en tapa blanda por Lumen y tiene 329 páginas.

Lo primero que tengo que decir es que La semilla de la bruja forma parte de un ambicioso proyecto que se propone recrear las obras de Shakespeare. En este proyecto participan autores mundialmente reconocidos como Jo NesbØ o la propia Atwood, en pleno auge por su novela "El cuento de la criada", aunque el libro haga ya la friolera de treinta y tres años que fue escrito. Ironías del destino, o de los hados. (Perdón, que me disperso). Como iba diciendo, Margaret Atwood escogió recrear La tempestad, y aquí ha venido mi primer problema. Tengo que reconocer (oh Dios mio, que vergüenza, soy carne de horca) que no he leído La tempestad original. Si, la de Shakespeare. Lo sé, lo sé, no tengo perdón. (Así me cubra de pústulas un viento del sudeste). Esto, que podría no tener mayor importancia, de hecho, no la tiene al principio, puede llegar a pesar bastante en el desenlace de la trama. Luego os explicaré la causa.

Como en La tempestad original, La semilla de la bruja es la historia de una venganza. Esta venganza vendrá de parte de Félix, un enajenado del teatro, que lleva a sus espaldas el peso y la dirección del Festival de Teatro de Makeshiweg. Después de una temporada de capa caída, tras el fallecimiento de su esposa y posteriormente de su hijta de tres años, piensa volver por todo lo alto con un montaje muy personal de La tempestad, de William Shakespeare. Su sorpresa es mayúscula cuando al ir a acceder al recinto donde se celebra el festival, el personal de seguridad le prohíbe el acceso. Y su segundo al mando, su ayudante, su mano derecha... le usurpa la dirección del festival tras maniobras con la junta directiva a sus espaldas.

A Félix, nuestro genio del teatro no le queda otra opción que hacer mutis por el foro. Decide desaparecer del mundanal ruido y perderse en una cabaña en medio de la nada, con la única compañía de Miranda. En esta cabaña Félix irá siguiendo poco a poco los pasos de su antiguo segundo al mando, ahora resplandeciente director del festival de teatro, y más adelante refulgente ministro de cultura. Como Félix necesita ganarse la vida de alguna manera, encuentra trabajo en el centro correccional de Fletcher. Allí su labor será la de poner en marcha un seminario de teatro para ayudar a la formación y reinserción de los reclusos. Su propuesta será, como no, llevar a cabo su montaje de La tempestad, que inesperadamente será un éxito entre los internos. Su forma de trabajar es innovadora, todos están contentos con él. Y tras años de larga espera, y como todo llega, y la venganza es un plato que se sirve frío, Félix tendrá la ocasión de vengarse.

Y como diría Mayra, hasta aquí puedo leer. El argumento lo dejo aquí. Paso ahora a comentaros mi opinión.

El libro parte de un planteamiento muy original, más si cabe, teniendo en cuenta que es una nueva versión de un clásico. Todos podemos empatizar con Félix y sentir como nuestra la afrenta de un arribista y un trepa. E iremos asistiendo al principio con cautela, luego con incredulidad y finalmente con auténtico gozo al seminario de Félix en el correccional. Donde disfrutaremos casi tanto como los propios reclusos. La lectura es ágil y rápida, aunque a veces la cantidad de presos que participan sea excesiva y cueste aclararse con los nombres. Tiene partes muy ingeniosas y divertidas como la parte de las palabrotas (ojalá se os lleve una pestilencia). Y veremos el plan de venganza desgranarse poco a poco, hasta que llegue el momento de llevarse a cabo. Hasta aquí ni un pero, o muy pocos.

El problema personal, y digo personal, porque como he aclarado anteriormente yo no he leído la tempestad original, viene en el desenlace de la obra, que supongo tendrá que mantener ciertos paralelismos con la obra que versiona, pero que en este libro no me ha terminado de convencer. Desde mi humilde punto de vista como lector, no me resulta creíble. Y algún hecho puntual me ha resultado francamente desconcertante. Eso sí, seguramente si hubiera leído La tempestad mi opinión sería diferente, pero los hechos son los que son. Aparte de este pestilente problema, he disfrutado de la mayor parte del libro. Tengo como tarea pendiente la lectura del clásico de Shakespeare cuando tenga tiempo. Y si mi opinión cambia, lo comentaré tal y como corresponde. Por el momento me despido y os dejo con la semilla de la bruja.

LA SEMILLA DE LA BRUJA. SIETE Y MEDIO.

PD: que el diablo se lleve vuestros dedos, manchas de escorbuto.





martes, 27 de febrero de 2018

El lado oscuro del adiós, Michael Connelly.

Lluviosos días por fin en la mitad sur peninsular.
Buenos y húmedos días. Hoy os traigo el último libro de Michael Connelly, "El lado oscuro del adiós". Está editado en tapa blanda por Alianza de Novelas, y tiene 390 páginas.

El lado oscuro del adiós pertenece a la serie de Harry Bosch. Los que sigáis al autor sabéis que tiene varias series en activo que, en algunas ocasiones se cruzan entre sí. En este libro aparece brevemente Mickey  Haller, hermanastro de Bosch  y abogado defensor de causas perdidas que suele trabajar desde su coche, un Town Lincoln.

Tras abandonar el Departamento de Policía de Los Ángeles después de treinta años de duro servicio, Harry se ha establecido como investigador privado. Además, como lo de ser policía lo lleva en la sangre, colabora como policía voluntario en el Departamento de Policía del Valle de San Fernando, lo que contraviniendo las normas, le proporciona herramientas para sus investigaciones privadas. Recurso del cuál nuestro Harry tampoco abusa.

En esta novela se mezclan dos tramas argumentales:

En la primera, un anciano millonario que ve cercano su final, lo contrata para averiguar si existe un heredero de su inmensa fortuna, fruto de un amor fugaz de juventud, que no contaba en el momento con el beneplácito de su familia. Harry firma una cláusula muy restrictiva de confidencialidad. Es tal la cantidad de dinero en juego, que mucha gente puede estar interesada en que nunca se encuentre al heredero legítimo y no dudará en interponer palos en las ruedas del investigador, o en cosas aún peores.

En la segunda, Harry, junto a su compañera del Departamento de San Fernando, la agente Bella Lourdes, trata de acorralar a un violador en serie que está actuando por la zona. Este violador es altamente peligroso, y se mueve con una soltura que resulta sospechosa para nuestros investigadores.

La novela se lee muy fácilmente, ya que los capítulos no son muy largos. Los que ya vengáis siguiendo las aventuras de Harry Bosch ya sabéis lo que os vais a encontrar. Trabajo policial de la antigua escuela en estado puro. La inquebrantable moral de Harry y su lucha en el lado del bien y contra todo aquello que represente el mal. A veces sus propios jefes dentro de los departamentos, o la propia escasez de presupuestos. También sabéis que la cuestión emocional no es el punto fuerte de Harry. Y en esta novela se nota que ya va siendo un hombre mayor y que tiene mucho bagaje a sus espaldas, aunque también mucho lastre acumulado.

Tal vez yo no sea muy neutral a la hora de juzgar a Harry Bosch, ya que sigo la serie desde su inicio, y además he leído alguna de las otras que escribe Connelly. He aprendido a lo largo de los años y los libros a ser indulgente con Harry y con sus métodos (a veces no del todo ortodoxos o políticamente correctos) y a disfrutar de sus casos. De sus relaciones más o menos difíciles con sus compañeros o sus superiores, y de su nefasta relación con la política. Pero tengo que decir que siempre disfruto con sus correrías y que leer un nuevo libro de Bosch es saber de antemano que tienes algo de calidad entre las manos y que con su sencilla manera de escribir te llevará a recorrer las calles de Los Ángeles entre todo lo turbio y lo sórdido del mundo criminal de la sociedad de los Estados Unidos.

EL LADO OSCURO DEL ADIÓS: OCHO.

Creo y espero que los policías de la vieja escuela como Harry Bosch nunca llegarán a jubilarse, al menos de forma voluntaria. Ojalá y tengamos Bosch para rato.

Un saludo criminales.

Imagen obtenida de Google.