domingo, 25 de octubre de 2020

Doggerland, Élisabeth Filhol

Buenas tardes.

¿Qué tal va todo?


   Hoy os traigo Doggerland, de Élisabeth Filhol. Esta novela breve está editada por Anagrama en tapa blanda y tiene 262 páginas que me han dejado igual de frío que los vientos que soplan en el Mar del Norte.

¿Qué os puedo contar sobre esta historia? Pues básicamente que es una historia de amor a través del tiempo, de personas enamoradas cuyos caminos por caprichos del destino se separan, cuyos intereses son sobre todo y por encima de todo sus carreras profesionales. Los personajes principales son Ted Hamilton, un afamado meteorólogo que lanza una alerta por peligro de tormenta, la potente depresión atmosférica bautizada como Xaver que va a desplazarse con fuertes vientos por todo el norte de Europa. La hermana de Ted, Margaret, que es profesora de arqueología de la universidad de St. Andrews, que tiene previsto viajar a Dinamarca para una convención de científicos y dar una conferencia con el tema "Doggerland", una porción de tierra que en el Mesolítico unía las costas del Reino Unido con el continente. El vuelo de Margaret tiene previsto salir justo cuando Xaver esté soplando al máximo de su fuerza. Ted intentará convencerlos a ella y a su cuñado Stephen, el marido de Margaret, pero no tendrá éxito. En Dinamarca Margaret coincidirá con Marc Berthelot, un antiguo amor de juventud, fraguado entre pubs y los estudios en la universidad. Marc trabaja para el sector petrolífero y también asistirá a la convención en la que también se tratará la posibilidad de un nuevo choque de placas tectónicas como el que supuso la desaparición de Doggerland, y que todos piensan que es cuestión de tiempo, no saben de cuánto, pero si saben que se acabará produciendo.

Con estos mimbres a priori tan atractivos la autora desarrolla una historia árida y fría, llena de desencuentros, de lo que pudo ser y no fue. Gélida como las capas congeladas de los glaciares y que se asemeja más al visionado de un espacio del tiempo de cualquier programa de noticias que a la evolución de una historia de amor a través de los años. Envueltos en capas de nieve, fuertes vientos, grandes oleajes y peligros inminentes de choques de placas tectónicas, permafrost, estaciones petrolíferas y otros muchos datos de carácter técnico se encuentran a la deriva Margaret y Marc. El encuentro en el simposio de ciencia será también igual de frío, árido y seco. Eso sí, ambos han llegado alto dentro de sus campos de estudio, ahora en la mediana edad y más cerca de la madurez tendrán que juzgar si sus caminos han merecido la pena o no. Debemos suponer que bajo el permafrost de sus pieles arden los deseos y el amor carnal del que han carecido durantes sus décadas de separación. Porque lo que más se echa de menos en el libro es la calidez del amor dentro de una relación.

La novela es breve y está atestada de datos sobre capas de sedimentos, periodos de la prehistoria, isobaras, tormentas, fuertes vientos y marejadas, capas tectónicas, antiguos territorios hundidos bajo tierra desde hace siglos, etc.  y que parecen estar diseñados especialmente para el gozo y disfrute de estudiantes de Geografía e Historia o amantes de los espacios de predicción meteorológica. A mi, como lector de a pie, me ha dejado igual de frio que la temperatura del agua de los mares que bañan las costas del norte de Europa, helado.

Como aspecto positivo destaco el carácter de Margaret, su sensatez y solidez y el que la historia sea breve y algunas curiosidades que he aprendido. Como aspecto especialmente negativo, que seguramente para otra gente sea su punto fuerte, la ingente cantidad de datos técnicos que te sacan de la historia y te hacen mirar cuántas páginas te quedan para acabar el capítulo. 

No lo recomiendo.

DOGGERLAND, DOS.

PD: Un libro perfecto para leer en verano, no porque sea corto, sino porque os bajará la temperatura por debajo de cero.



miércoles, 12 de agosto de 2020

Malasangre, Helena Tur.

Buenos días
¿Cómo va este verano tan extraño?

Para luchar contra las olas de calor hoy os traigo una novela que tiene lugar en el Bierzo, se trata de Malasangre, de Helena Tur. Está editada por Plaza y Janés en tapa dura y tiene 398 páginas que leeréis rápidamente. 

Sinopsis de la editorial:

En la segunda mitad del siglo XIX, Henar, una joven huérfana, viaja hasta el Bierzo para trabajar en una granja de abejas. Coincidiendo con su llegada, comienzan a aparecer en la comarca niñas asesinadas con un corte en el cuello y el cadáver sin sangre.

En medio de este ambiente opresivo, Henar descubrirá el amor que no conoció en su infancia al encariñarse con la hija de los señores, a quien cuida y protege como si fuera de su familia, y conocerá la pasión en los brazos de un atractivo buscavidas que huye por una estafa. Pero en un lugar inhóspito donde nadie es quién dice ser, ¿es posible confiar en un extraño?


Los personajes:

Henar, nuestra protagonista tiene unos 18 años, es instruida, ya que tuvo mucha suerte al salir del orfanato y consiguió una colocación con una señora rica (doña Eulalia Montes) que tenía ideas propias sobre la libertad de la mujer y que al perder la vista necesitaba a alguien que le leyera sus libros. Desgraciadamente la suerte se le acaba y al fallecer doña Eulalia, la familia ya no cuenta con ella y tiene que volver al orfanato donde intenta buscarse un trabajo que pueda mantenerla y que no sea buscando oro en la orilla del río, ya que es un trabajo muy duro y se pasan muchas penalidades. A pesar del esfuerzo de la monjas, especialmente de Sor Piedad, que es lo más parecido a una madre que Henar ha conocido, no pueden conseguirle trabajo.                                                   

Lucio Hurtado, está casado con Baia, y tienen una granja de apicultura. Es la casa a la que va a parar Henar, para servir y ayudar a su hija Lúa, que es sorda de nacimiento. Lucio es un personaje oscuro, siempre mal encarado y con muy malos modos, no sabemos a qué se dedica, ya que la granja es de su mujer, pero sabemos que son cosas no muy legales. Henar siempre tiene miedo cuando él está cerca. Baia, es una mujer ruda, apaleada por la vida, ya que ha perdido a un hijo, y a la que solo le quedan alientos para sobrevivir, a pesar de ello, se preocupa por su hija Lúa, de la que todo el pueblo piensa que es tonta. Si permite que Henar se quede es por la vaga esperanza de que su hija pueda aprender a hablar. La vida que llevan los tres en la granja es muy dura. A pesar de todo, Lúa es un espíritu libre y feliz. 

Faustino Aliaga, es un rico terrateniente que vive en el Bierzo, posee una gran casa, con criados y emplea a gente de la zona, entre esos empleados estuvo en un tiempo Hurtado, aunque las cosas entre ellos no acabaron bien y el nombre de Aliaga está prohibido en la granja de Hurtado. 

Juan, el encantador desconocido del que no sabemos nada, y que se encuentra y desencuentra con Henar por los bosques, tan solo posee una carreta y un caballo y va vagando por los caminos, huyendo de algo seguramente, al principio no sabemos de qué. 

La historia:

Toda la trama resulta atractiva desde el principio, los contrastes entre algunos personajes como la instruida Henar, con la ruda Baia provocan algunos desencuentros o faltas de entendimiento, ¿para qué va a querer Baia una chica que sabe leer y escribir en una granja? ¿no sería mejor emplear a alguien con conocimientos útiles? ¿puede esta chica simplemente montar a caballo? 

Todo el ambiente de la novela está muy logrado, la superstición de los campesinos de la zona del Bierzo, o de otra cualquiera a mediados del siglo XIX se refleja muy bien, con referencias al hombre del saco, al sacamantecas, o a los hombres lobo, que asustaban a los que se atrevían a deambular por los bosques a horas poco recomendables. El cambio entre la agradable vida que lleva Henar en casa de Doña Eulalia, con el cariño que recibe de las monjas nuestra huérfana, aún sabiendo que no pueden quedársela en el convento y la angustia por buscarse un futuro, aunque sea en la difícil tarea de orillar oro contrastan con el lóbrego ambiente de la granja de abejas, oscuro y totalmente hostil cuando en la casa se encuentra Hurtado, simplemente rudo y hosco cuando está Baia y feliz y despreocupado cuando es Henar la que se ocupa a solas de Lúa. 

El estilo es claro y directo, de fácil lectura. El género es una mezcla de novela histórica con algo de romántica y misterio, pero todo hilado de forma que cuadra perfectamente y que hará las delicias de cualquiera que quiera adentrarse en los inciertos bosques del Bierzo del siglo XIX.

MALASANGRE, OCHO.

PD:  A veces las apariencias no engañan.





jueves, 30 de julio de 2020

El largo sueño de Laura Cohen, Mercedes de Vega.

Buenos días.

Hoy os traigo El largo sueño de Laura Cohen, de Mercedes de Vega. Está editado por Plaza y Janés en tapa dura y tiene 442 páginas largas como el sueño de la protagonista. Igualmente, a veces, puede inducir al sueño.

Sinopsis de la editorial:

A los pocos días de perder a su marido en un accidente de tráfico, Laura Cohen, una psiquiatra española afincada en Montreal, toma como paciente a un hombre traumatizado por su pasado. Cuando este desaparece sin dejar rastro tras la tercera sesión, Laura comenzará su búsqueda atraída por una inesperada conexión entre el hombre y su marido fallecido. Esta investigación la sumergirá en una peligrosa red de conspiraciones, secuestros, experimentos ocultos y torturas que se remontan a la Segunda Guerra Mundial y el Holocausto, y la llevará a cuestionar sus orígenes, su matrimonio y su vida hasta ese momento.

Esta sinopsis parece muy prometedora a priori, tenemos muchos elementos de los que suelen atrapar a un lector y tenerlo totalmente embobado con una historia: La Segunda Guerra Mundial, nazis, el Holocausto, un país que no suele ser de los más tratados en libros como es Canadá, desapariciones, psiquiatras, etc. Es una pena que con estos buenos mimbres no haya salido una buena historia (hablo siempre desde mi punto de vista como lector y mi experiencia personal con el libro). Conocía a la autora tras haber leído "Cuando estábamos vivos" que me encantó y pensé que sería un valor seguro. Pues me equivoqué. 

Los personajes:

Si hay algo que me rechina en un libro, algo que no puedo pasar por alto, más allá de fallos en la trama, faltas de ortografía u otras cosas, es no entender las motivaciones de un personaje, no saber por qué hace algo, máxime si ese algo no tiene ningún sentido, lógica o razonamiento. Me supera. Pues justo eso me ha pasado con Laura Cohen, es un personaje plano, sin matices ni trasfondo, que hace las cosas por aburrimiento, o por corazonadas o sentimientos que vienen muy bien para desarrollar la trama pero que no tienen ningún sentido desde el punto de vista del personaje. Su forma de ser, hastiada de todo desde el principio, sus repentinos cambios, tan pronto es muy borde con la gente, amigos o la policía, como se pone a perseguir a alguien porque si. En fin, que no la he entendido, ni me ha llegado ni he empatizado con ella. No empatizar no me supone un problema, hay muchos personajes maravillosos con los que no empatizas, pero no entender por qué hacen las cosas... 

Junto a Laura tenemos a su marido fallecido, Alexander Cohen, un prestigioso psicólogo que ha dirigido estudios, imparte clases y da charlas en las mejores universidades de Canadá y Estados Unidos y que ha tenido un accidente de tráfico en circunstancias un tanto extrañas. Además tenemos a sus mejores amigos, y por extensión también de su esposa, los excéntricos Fanny y Raymond, con una relación muy peculiar con Laura. El paciente misterioso, Jacob Lambert, que aparece misteriosamente en la consulta sin cita previa y desaparece igual de misteriosamente tras unas cuantas sesiones que por lo visto despiertan en Laura su carácter aventurero e investigador a los once días del fallecimiento de su esposo, porque, peculiaridades del destino, ha sentido una fuerte conexión entre su paciente y su marido. Marie Jelen, la asistenta para todo que tienen los Cohen desde hace años, y que tiene un hobby un tanto alternativo, como hacer fotografías por las calles que nunca revela, guardando carretes y carretes de fotografías en una caja y almacenándolas porque si. Este personaje si que tiene trasfondo y hubiera estado bien profundizar mucho más en él. También tenemos al cuñado de Laura, Robert, que no se hablaba con su hermano desde hacía años y con el que Laura siente deseos de recuperar una relación familiar que nunca han tenido, y que siguiendo la lógica aplastante del argumento, se pueden llevar como el perro y el gato o ser amigos según le convenga. La exmujer de Robert también es un personaje que hubiera tenido más recorrido. Además tenemos un inspector de policía con mucho olfato pero al que debe encantarle que le engañen, y a unos misteriosos hermanos, Otto y Rebeka Winter, si señores, Rebeka Winter

La historia:

Como he dicho antes, la historia tiene todos los ingredientes para resultar un éxito total, pero se queda en nada, para ser un thriller psicológico que es como se vende no tiene nada de suspense. En lugar de ir in crescendo como pasa en este tipo de libros, la trama es tan lenta que no da pie a que te preguntes nada, ni a que te sorprendas por los giros, que los hay, vamos, que sobre el trepidante thriller psicológico y la incisiva reflexión sobre la identidad, la venganza y los secretos de familia que aparecen en la contraportada, nada, debe ser que yo he leído otro libro. Si en lugar de vendérmelo como un thriller apasionante lo hubieran hecho de otra forma creo que la novela me hubiera gustado más. Los tiempos no son creíbles, las relaciones entre los personajes forzadas y poco naturales. Vamos que como primera incursión en el género de la autora se queda más en un suspenso que en suspense.

Lo positivo:

Lo que si me ha gustado del libro es el estilo, la forma de escribir de Mercedes de Vega es elegante, sinuosa, con un vocabulario cuidado, buenas estructuras y buenas descripciones,  pero claro, un libro no puede sustentarse tan sólo en el estilo si la trama no lo acompaña. La ambientación en Canadá también me ha gustado, está menos trillado literariamente y está bastante bien lograda, me he sentido allí y muerto de frío por la nieve. Es una pena que un libro que está bien escrito y tiene una buena historia detrás resulte tan lento. Dejando de lado su etiqueta (no lo leas como un thriller)  seguro que gana algunos puntos, al menos para llegar al aprobado. Si te gustan las lecturas tranquilas y sosegadas, o eres fan incondicional de las historias con reminiscencias de la Segunda Guerra Mundial, nazis, etc, seguro que te gusta. Si te gustan las historias trepidantes, de ritmo frenético y con agudos análisis de los personajes, este no es tu libro, déjalo pasar. 

EL LARGO SUEÑO DE LAURA COHEN, CUATRO.

PD: Por favor autores, coherencia con vuestros personajes, siempre.




lunes, 20 de julio de 2020

La hermana Sol, Lucinda Riley.

Buenos días.
¿Qué tal va el mes de julio?

Hoy os traigo todo un bestseller internacional, se trata de La hermana Sol, de Lucinda Riley. Es la sexta entrega de la serie Las siete hermanas. Está editada en tapa dura por  Plaza y Janés y tiene 750 páginas

Sinopsis de la editorial:

Siete hermanas, siete destinos, un padre con un pasado misterioso.

En apariencia, Electra d'Apliese lo tiene todo para ser feliz. Es bella, rica, famosa y una de las modelos más cotizadas del mundo. Pero debajo de esa perfecta fachada Electra no ha sido capaz de superar la muerte de su padre, el misterioso millonario Pa Salt, y recurre constantemente al alcohol y las drogas. Mientras lucha por salir a flote, un día recibe una carta de una desconocida que asegura ser su abuela...

En 1939, Cecily Huntley-Morgan viaja a Kenia desde Nueva York en un intento de recomponer su corazón roto. Tras instalarse con su madrina en las orillas del idílico lago Naivasha, conoce a Bill Forsythe, un hacendado de hosco carácter y estrechos lazos con la orgullosa tribu de los masáis. Pero la guerra se acerca y Cecily se siente cada vez más aislada. Hasta que un encuentro con una mujer en el bosque propicia una promesa que cambiará su vida para siempre.

Lo primero que tengo que decir es que no he seguido la saga de las siete hermanas, sólo he leído este libro de la serie, por lo que lo trataré como si fuera un volumen independiente, ya que se puede leer así perfectamente.

Al comienzo de la historia nos encontramos con Electra, que pertenece a una familia de hermanas adoptadas por su padre millonario, ella es la sexta de las hermanas y al parecer siempre ha tenido un carácter muy fuerte por lo que siempre se ha sentido un poco sola dentro de esa gran familia. Al comienzo de la novela su padre ha fallecido recientemente, y es algo a lo que Electra le cuesta mucho enfrentarse, la manera más fácil es hacerlo bebiendo Grey Goose y con todo tipo de drogas que la dejan en un estado alterado en el que es más fácil soportar la vida. Electra tiene una dualidad curiosa, ya que es muy fuerte en algunos aspectos y muy sensible en otros. Me ha costado bastante empatizar con ella, una supermodelo rica, famosa y que lo tiene todo, pero a la vez está totalmente sola y sin rumbo. Tan sin rumbo que si siquiera siente curiosidad por sus orígenes. Rodeando a Electra tenemos a un personaje que representa el bien, la rectitud y la entrega a los demás, su asistente Mariam. Además tenemos a un curioso acosador, que se contenta con estar en la calle, ante el piso de Electra en todo momento tan solo para asegurarse de que todo va bien con ella.

Por otro lado, y en otra línea temporal tenemos a Cecily Huntley-Morgan, una niña bien de Nueva York, al que el prometido de sus sueños le ha dado calabazas y plantado ante toda la alta sociedad neoyorquina, ante la nueva boda de su ya exprometido nada mejor que poner tierra de por medio, y puedes poner mucha tierra si además te vas a otro continente, África. Allí vive su madrina, la elegante, trágica y excéntrica Kiki, siempre rodeada de botellas de champán y de fiesta en fiesta. Es un personaje muy oscuro y que tendría una novela detrás, en apariencia muy frívola, pero es su única manera de enfrentarse a todas las pérdidas que se van acumulando en su vida. En Kenia, que es el país de África a donde ha ido a parar Cecily también encontraremos a otros personajes muy interesantes como Bill, un hacendado un poco antisocial pero de buen corazón y a la que será la mejor amiga de Cecily, Katherine, hija de un pastor escocés y que no hace buenas migas con Kiki por su forma de vida.

La novela está bien escrita, y se lee con mucha facilidad. Es una mezcla entre novela romántica e histórica. Es cierto que hay que entrar en el juego que nos propone la historia, y que está llena de tópicos: guapos millonarios, gente que renuncia a todo por los demás, estrellas del rock, supermodelos, la típica madre dominante, inocentes doncellas seducidas, malas compañías, centros de desintoxicación, etc. Una vez que aceptas todo esto puedes disfrutar mucho del libro. Las historias de los dos hilos temporales son totalmente distintas, tengo que decir que me quedo de cabeza con la segunda, la que ocurre en 1939, que me ha parecido maravillosa, aunque también tengo que decir que tiene claras reminiscencias, o al menos a mí me lo ha parecido así, con otra obra de una autora danesa que también tenía una granja en Kenia... y que se lavaba mucho el pelo. Aún así la disfrutaréis a tope.

No voy a contar nada más del argumento para no estropear nada, y siento la decepción si fans de la saga esperaban encontrar en esta reseña más referencias sobre el resto de las hermanas d'Apliese, ya que aunque aparecen en la novela, no son relevantes para el argumento de este sexto título de la serie. 

Si estáis buscando un libro para pasar un buen rato en estas vacaciones, este es el vuestro. Un argumento que atrapa desde la primera línea, el hilo temporal del pasado es excepcional, aunque hace que te cueste más volver al Nueva York actual, con historias de amor difíciles, personajes atormentados y complicadas relaciones familiares. En fín, que tiene todos los ingredientes para que te olvides de la actualidad y del dichoso coronavirus.

LA HERMANA SOL, OCHO Y MEDIO.

PD: La vida solo se puede entender mirando hacia atrás, pero se ha de vivir mirando hacia delante.



martes, 30 de junio de 2020

El chico de las bobinas, Pere Cervantes.

Buenos y veraniegos días.

Ya huele a espuma de mar y a salitre, a arena caliente y brisa marina.

Como veis estoy deseando irme a la playa, y para acompañar estas sensaciones tan veraniegas hoy os traigo El chico de las bobinas, de Pere Cervantes, está publicado por Destino en tapa blanda y tiene 542 páginas que os cabrán perfectamente en la maleta y creedme, es de lo primero que tendréis que meter dentro ya que os hará disfrutar doblemente de las vacaciones.

Sinopsis de la editorial.

Barcelona, 1945. Nil Roig es un chiquillo que se pasa el día en bicicleta transportando de un cine a otro viejas bobinas de películas. El día de su decimotercer cumpleaños es testigo de un crimen cometido en el portal de su casa. Mientras el asesino huye después de haberlo amenazado de muerte en caso de no mantener la boca cerrada, el moribundo le entrega el misterioso cromo de un actor de cine de la época; un objeto perseguido y anhelado por un excomandante de la Gestapo y un policía sin escrúpulos. El hecho de que el moribundo le dé el cromo a Nil pronunciando el nombre de David, el padre desaparecido del muchacho, arrastrará a este a resolver un secreto del pasado por el que pagará un alto precio.

Como véis el punto de partida no puede ser mas interesante, la Barcelona  más gris en lo más duro de la posguerra. La gente hace lo que puede para malvivir o simplemente sobrevivir. Las cosas no pueden decirse en voz alta, como mucho se susurran ya que nunca sabes quién puede estar escuchando, observando. Cualquier vecino puede ser un traidor, un chivato que puede vender tu vida por una miseria. En el Poble-Sec vive Nil, un niño de trece años que ayuda a la economía familiar llevando las bobinas de las películas de un cine a otro, acostumbrado a recibir broncas por si llega con el tiempo justo, pero el cine se convierte en su pasión, tal vez su vida. Su sueño es trabajar en la cabina de proyección, cosa harto difícil ya que como consecuencia de un bombardeo Nil ha perdido un brazo. El brazo que siempre echa en falta a la hora de dar abrazos, especialmente a su madre.

Soledad Riera, la Lana Turner del Poble-Sec. En mi opinión la otra gran protagonista de esta historia, en la que es mucho más que la madre de Nil, una madre coraje que trabaja muchas horas en la carpintería del entrañable Romagosa, al que ve como un padre. Para poder comer y sacar adelante a su hijo se dedica al estraperlo a baja escala, vendiendo café, aceite y otras cosillas que se guardan en la trastienda de la carpintería. Su vida como mujer del bando perdedor es muy dura, su marido ausente David Roig está vinculado a un comando rebelde de maquis que pone muy nerviosas a las autoridades del régimen en Barcelona y que les ponen a ellos en el punto de mira de un personaje al que odiaréis a primera vista: El inspector Valiente.


Valiente representa lo peor del bando ganador. La autoridad incuestionable pero sin ley, totalmente impune y arbitraria. Abusa de los más débiles y tan solo le alimentan dos cosas en este mundo, el dinero y la venganza. A su lado su perro, Espinosa, el servil, apocado  y depravado Espinosa. 


A este elenco de personajes, muy bien definidos, todos con sus luces y sus sombras, se añaden una horda de secundarios de lujo, como los vecinos de Nil y Soledad, Benito y Bernardo la pareja que hará que Nil adore el mundo del cine y que le introducirá en La Gran Mentira, la singular biblioteca de Leo, y su nieta. Lolita, la pequeña actriz de doblaje que pone su voz a la bruja buena del Mago de Oz. El doctor Fúster, otro personaje derrotado por la guerra, que ha tenido que renunciar a su vocación y a su profesión para vivir acobardado, con miedo a las sombras y quedar reducido a una sola cosa, un rojo. Un rojo enamorado además y sin nada que ofrecer a la mujer que adora. Quim, el limpiabotas que milagrosamente ahorra, y su madre Delfina, que hace lo único que puede para sacar a su hijo adelante, como muchas otras. 

También tenemos secundarios de lujo en el lado opuesto, la glamurosa Gertrude, amante de un excomandante de la Gestapo, que vive entre el glamour de las obras de arte con las que trafica y la casa de tolerancia de la que saca su dinero. El comisario Quesada, que tiene la foto de Franco sin colgar en su despacho, apoyada en el suelo para sorpresa de sus subordinados afectos al régimen y convencidos de que hay que limpiar España de rojos traidores.

Y así podría seguir y seguir porque sigue habiendo muchos personajes que me dejo en el tintero y que son relevantes para la historia, pero tendréis que descubrirlos leyendo El chico de las bobinas.

La trama está dividida en tres partes, 1945, 1947, 1949 y una cuarta parte a modo de epilogo fechada en 2021. Los capítulos son cortos y se leen sin sentir. La ambientación está tremendamente conseguida y te hace pasearte por las calles de la Barcelona de poco después de la guerra. La novela es muy dura en muchos momentos y te hace darte cuenta de la vida tan difícil que tuvo que llevar mucha gente para la que la humillación y la injusticia era el pan de cada día y no tenían oportunidad de salir de ese círculo vicioso. En el escalón más bajo de esta rueda de penalidades estaban las mujeres perdedoras, sobre las que pesaba la dura carga de construir a pesar de todo y de todos, lo que los hombres destruían. De la existencia de tipos como Valiente todos tenemos constancia hasta hace prácticamente unos días, y eso hace mucho más duro ponerse en el lugar de los personajes que tienen la desgracia de cruzarse con él en estas páginas, sabemos que en este caso son personajes de ficción, desgraciadamente en la vida real no ha sido así. Como he dicho antes esta historia tiene momentos muy duros que os harán derramar lágrimas de amargura, pero también tiene muchos momentos de luz a pesar de los pesares. Esta novela también va de la magia del cine, el cine que nos hace soñar incluso en los peores momentos, que ilumina nuestras vidas de magia y que lo rodea todo de un halo de felicidad que nos hace a veces querer vivir para siempre en una de sus películas. También magia es todo lo que rodea a La Gran Mentira, la maravillosa librería de Leo con su antipática Nineta y sus secretos, que guardan un poco de felicidad dentro de tanta desdicha.

Para finalizar no puedo hacer otra cosa que recomendar El chico de las bobinas sin miedo a equivocarme, es una garantía absoluta de acierto y además la recomiendo para leer estas vacaciones, y poder así levantar la vista y contemplar el mar, la piscina, el campo o donde quiera que estéis para poder tragar saliva, coger aire y volver a introduciros en la historia de Nil y Soledad con un soplo de aire fresco en el corazón.

EL CHICO DE LAS BOBINAS: NUEVE SETENTA Y CINCO.

PD: Jamás un cromo dio tantos quebraderos de cabeza.


jueves, 16 de abril de 2020

Cava dos fosas, Félix García Hernán.

Buenos y confinados días a todo el mundo.

   Espero que estéis todos bien, y que os quedéis en cada leyendo o haciendo cualquier otra cosa que sirva para entreteneros. Para los que estéis sin ideas hoy os traigo una estupenda novela, Cava dos fosas de Félix García Hernán, está editado por Alrevés y tiene 352 páginas.

   Javier Gallardo es un comisario de policía mediático, a sus 55 años decide retirarse una temporada para reflexionar sobre su futuro a un pueblo perdido haciéndose pasar por escritor. Nadie sabe dónde está salvo una persona con la que contacta de vez en cuando por motivos de seguridad. ¿A qué viene tanta precaución? Javier ha sido policía en una época nada fácil y con unas convicciones en contra de la norma. Durante su ascenso se ha buscado grandes enemigos, que a veces daban la cara y a veces no. En una democracia tan reciente como la de España en los años ochenta había en juego muchas cosas y más importantes que la vida de un policía cualquiera ¿verdad? sobre todo si aún existía una posibilidad real de volver a un tiempo anterior que muchos añoraban.


   Javier es nuestro personaje principal, pero está acompañado de otros no menos importantes. Fernando Luengo, comisario y amigo de Javier, compañero de fatigas en los duros años ochenta donde tuvieron que lidiar codo con codo en una operación que marcó sus vidas para siempre. Raúl Olaya, inspector jefe que ha sido algo más que un discípulo para Javier después de llevar años a sus órdenes como compañero y amigo. Carmen Núñez-Quiroga, hija de un mandamás del ejercito, y también policía (y mi personaje favorito de la novela) una mujer decidida que no se conforma con ser un personaje decorativo a pesar de dónde ha nacido y que toma las riendas de su vida y va a contracorriente desde muy joven. Y, por el lado de los buenos me queda Alfonso Gallardo, hijo de Javier, estudiante de derecho y que está muy unido a su padre.


   Cambiando de bando, y no hago ningún tipo de "spoiler" al decir esto, tenemos a nuestro villano, Diego López de Arbeloa, hijo de un héroe del ejército que tanto echaba de menos los tiempos anteriores de la democracia que lo arriesgó todo para volver a ellos. Está considerado el hijo de una leyenda y esto hace que se lo perdonen todo cuando mete la pata. Es bruto, rencoroso, inteligente, machista, salvaje, retorcido, violento y sobre todo vengativo. Porque esta novela es sobre todo la historia de una venganza. Acompañando a nuestro "angelito" Diego tenemos a su fiel Críspulo, un adlátere sin opinión propia ni seso alguno que no sabría dar dos pasos sin Diego, por eso es su sombra, su tonto útil, su herramienta y su perro de presa. 


   Esta novela como he dicho antes es sobre todo y ante todo la historia de una venganza, fraguada lentamente, durante años, de forma minuciosa y cuidando al máximo cada detalle. Nuestro malvado se ha tomado su tiempo, y como de todos es sabido, la venganza es un plato que se sirve frío. Como en todas las buenas historias, esta venganza viene siendo fruto de un problema del pasado, y como en todas las buenas historias este problema no es simple, en el se mezclan celos, envidias, ideas políticas, trayectorias vitales interrumpidas, etc. 

   La trama está dividida en dos tiempos, uno que podríamos denominar el tiempo presente, con un Javier de mediana edad y de vuelta de todo donde la venganza va a tener lugar. Y otro anterior, a mediados de la década de los ochenta. En una España nueva y desconocida, con una situación política muy frágil y con poderes fácticos luchando en la sombra por volver a tiempos anteriores. Personajes oscuros pero poderosos, jueces, abogados, banqueros, comisarios... Gente que te pone la piel de gallina si piensas el poder que tenían y más aún si este poder permanece oculto pero mueve sus hilos para hacer caer la democracia.

   La ambientación está muy bien lograda, sobre todo los años ochenta, en la que mientras vas leyendo vas saboreando vaharadas de esa libertad recién estrenada, por mucho que a algunos nostálgicos les pese, esa libertad con un poco de miedo, como si aún no se creyera que fuera posible. Dónde han dejado de existir ciudadanos de primera y de segunda categoría, y donde los derechos comienzan a existir para todos sea cual sea tu orientación política, sexual, o tus creencias religiosas. También está muy bien descrita la dualidad existente dentro de la policía y la guardia civil de la época, muy fragmentadas ambas, sobre todo en sus mandos, donde gente valiente y contracorriente como Javier se enfrenta a los gerifaltes pagando un alto precio por ello, sobre todo si no sabías de qué lado estaban sus lealtades.

   La trama engancha desde el principio, es una de esas historias que coges y ya no puedes soltar, está escrita de forma sencilla, y en capítulos no muy largos y a su vez subdivididos para hacer la lectura ágil y rápida. Tengo que decir que me ha gustado mucho todo el hilo que sucede en los ochenta, rezuma una frescura que me ha mantenido todo el rato queriendo volver, incluso cuando estaba en la parte que transcurre en el presente y cuyas consecuencias vienen derivadas de ese pasado que se nos va desvelando poco a poco. En definitiva una historia muy recomendable y que te mantendrá pegado a sus páginas incluso en estos tiempos convulsos y de reclusión que nos está tocando vivir.

CAVA DOS FOSAS, OCHO Y MEDIO.

PD: Es muy importante, incluso hoy día, leer a Confucio.
Y recuerda: #Quedateencasa #Yomequedoencasaleyendo

 

domingo, 15 de marzo de 2020

La red de Alice, Kate Quinn.

Buenas

¿Cómo vais?

   Para hacer más ameno el #YoMeQuedoEnMiCasa hoy os traigo una de espías, se trata de La red de Alice, de Kate Quinn. Está editada en tapa blanda por Suma de letras y tiene 573 páginas.

   Charlie St. Clair se ha metido en un buen problema. En 1947 una chica de buena familia americana no se queda embarazada y menos soltera y sin candidato a la paternidad de "su pequeño problema". Para solucionarlo, su madre la lleva a Europa, a una discreta clínica suiza de donde irán a París, que justificará el tiempo pasado fuera con la excusa de renovar su vestuario. Pese a este "pequeño problema", la preocupación de Charlie es otra, su querida prima Rose, que despareció en la Francia ocupada por los nazis y no ha dado señales de vida en los dos años transcurridos desde el final de la Segunda Guerra Mundial.

  Eve Gardiner, es una señora mayor, que vive en Londres, que ahoga sus penas en alcohol cada noche, a pesar del trabajo que le cuesta abrir las botellas con sus manos deformadas. Para ayudarle en sus quehaceres diarios ha contratado a Finn, un escocés parco en palabras que hace de chófer y le cocina los desayunos para sus mañanas de resaca.

   Este es el punto de partida de La red de Alice. Tras estos breves apuntes se esconden tres personajes llenos de fuerza, la pobre niña rica de Charlie con su problema. La amargada Eve, con el suyo. Y el oscuro y misterioso Finn, trabajando en algo que no le pega nada. Los tres personajes irán evolucionando siguiendo distintos caminos según vayamos avanzando en la historia. Además existen dos personajes más a resaltar, la prima Rose, que es una presencia constante a lo largo de la narración, ya que su búsqueda en una Francia que se recupera de la ocupación nazi es el hilo conductor de la historia. Y el coche, el vehículo que conduce Finn a través de toda Francia, un Lagonda. Para salpimentar esta ensalada de personajes tan dispares y que sorprendentemente maridan bien entre sí, tenemos al siempre caballeroso Cameron, al malvado René, al estúpido comandante Allenton y las maravillosas flores del mal: Margarite, Lilly y Violette, imprescindibles en esta novela y que podrían justificar una de cada una de ellas por separado.

   Leyendo descubriremos también algunos capítulos muy negros en la historia de Francia, como el que pasó en el pequeño pueblo de Oradur-sur-Glane y que os encogerá el corazón, más aún sabiendo que está basado en hechos reales, como también lo son algunos personajes de la novela, aunque tendréis que llegar hasta el final para descubrir cuales.

   La historia está narrada en dos hilos temporales, el de Charlie St. Clair en 1947, centrado en la búsqueda de su prima Rose a través de Francia y el de Eve en 1915, en plena Primera Guerra Mundial, donde trabajan al servicio del gobierno británico una serie de espías conocidas como la red de Alice. Los capítulos son breves lo que hacen muy ágil la lectura. Ambos hilos temporales van alternándose haciendo la lectura interesante y amena, cambiando así el escenario donde se desarrolla la historia. Las descripciones son muy vívidas, lo que hace que a veces te encuentres en prados llenos de flores mientras te acercas en el Lagonda para buscar a Rose en un pueblecito francés cualquiera. El contraste entre la fina y educada Charlie y la áspera Eve, con el callado Finn hace que la historia no resulte edulcorada, a pesar de que a veces puede en contraposición resultar también un poco dura.

   Para finalizar os diré que la red de Alice me ha entretenido mucho, es una no-clásica novela de espías, que te hará disfrutar de horas de animada lectura, que se lee con facilidad y que tiene unos personajes reales y creíbles que van buscando resolver sus problemas vitales, y al fin y al cabo, ¿no hacemos todos lo mismo?

LA RED DE ALICE: OCHO.


PD: Te aviso, le acabarás cogiendo tirria a Baudelaire... ahí lo dejo.